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PRESENTACIÓN
En el mundo de la educación, donde el intercambio de conocimiento y el desarrollo de habilidades son protagonistas, un factor fundamental ha sido frecuentemente subestimado: las emociones. Las aulas no son meros escenarios de instrucción, sino también espacios donde se entrelazan los sentimientos, las actitudes y las percepciones de docentes y estudiantes.
¿Por qué es importante considerar las emociones en el aula? A menudo se enfatiza la necesidad de una pedagogía eficiente y métodos de enseñanza innovadores, pero es igualmente crucial comprender cómo las emociones pueden actuar como catalizadores o barreras en el proceso educativo. Desde la alegría e ilusión que surge al comprender un concepto nuevo con claridad hasta la ansiedad durante una presentación, no puede entenderse el aprendizaje sin el impacto de las emociones.
En este módulo, abordaremos las emociones displacenteras que son aquellas que nos resultan incómodas o que no deseamos experimentar y que a menudo, se les etiqueta como negativas, pero en realidad son emociones necesarias para vivir plenamente. Entre las emociones displacenteras más comunes se encuentran la ira, la tristeza, el miedo, etc. Aprender a gestionar estas emociones es fundamental para nuestra salud mental y para establecer relaciones saludables con nuestro entorno.
Ya que ser padre, madre o docente, implica mucho más que seguir una serie de pautas de enseñanza. Es una experiencia emocional compleja que requiere reflexión y autoconocimiento. No basta con saber cómo poner límites o establecer normas, también es necesario ser conscientes de nuestras propias emociones en cada momento. Ignorar nuestras emociones displacenteras y la de los demás a nuestro cargo puede llevarnos a sufrir dificultades emocionales y psicológicas.
Es fundamental comprender que las emociones displacenteras tienen una función y son necesarias para vivir plenamente. Si reprimimos o evitamos estas emociones, tanto en nosotros mismos como en nuestros hijos o alumnos, estaremos limitando nuestra capacidad para ser padres funcionales y docentes capaces para ayudar a los demás a desarrollar una adecuada gestión emocional.
Para poder ayudar a nuestros hijos y alumnos a gestionar sus emociones es necesario ser conscientes de las emociones que experimentan, ya que a menudo, tendemos a minimizar o ignorar las emociones displacenteras de los niños, transmitiéndoles el mensaje de que no deben preocuparse o de que no pasa nada.
En lugar de eso, es importante enseñarles a poner palabras a sus emociones y a reflexionar sobre lo que están experimentando. La gestión adecuada de las emociones implica comprender que todos tenemos derecho a sentir lo que sentimos, pero que lo importante es cómo reaccionamos ante esas emociones.
Las emociones displacenteras son una parte natural de la experiencia humana y son necesarias para vivir plenamente. Aprender a gestionar estas emociones, tanto en nosotros mismos como en los demás, es fundamental para establecer relaciones saludables y prevenir dificultades emocionales y psicológicas.
La formación de la Inteligencia Emocional es esencial para adquirir las herramientas necesarias para gestionar adecuadamente las emociones displacenteras y establecer un vínculo saludable con nuestros hijos y alumnos. Ser conscientes de nuestra historia personal y separarla de la realidad actual nos ayudará a ser padres y profesionales funcionales y a favorecer nuestro desarrollo emocional, como el de los demás.
En definitiva, la gestión de las emociones displacenteras en la educación es un aspecto fundamental que nos permite educar de manera saludable y promover su bienestar emocional.
Se trata de un módulo de 48 horas de duración, divididas en 12 sesiones, en las cuales habrá un constante trabajo teórico-practico, es decir en este módulo no solo adquirirás conocimientos, sino que también desarrollaras habilidades de gestión emocional para poner en práctica.
A continuación, te describo brevemente el contenido del módulo
IV:
4.1 Luz y Sombra.
4.1.1 La maldad (El efecto Lucifer vs El efecto Pigmalión en la
educación).
4.1.2 El Ego.
4.1.3 Creencias Limitantes.
4.2 Gestión de las emociones displacenteras.
4.2.1 Tristeza, depresión y angustia.
4.2.2 La ira, su función y manejo.
4.2.3 Enfrentar el miedo (rechazo, abandono, traición, injusticia).
4.2.4 Bullying.
4.2.5 Burnout en los docentes y padres de familia.
4.3 Estrategias para resignificar experiencias negativas.
4.3.1 Establecimiento de límites, aprender a decir no.
4.3.2 Zona de desarrollo próximo Vygotsky.
4.3.3 El viaje del héroe.